jueves, 23 de abril de 2026

SÍ O SÍ... (ESCRITO NOMÁS MIENTRAS...)

 Sí o sí…

Que siempre no se aplicará un examen estandarizado para la Olimpiada del Conocimiento Infantil (OCI) a los alumnos de sexto grado de las escuelas de educación primaria en nuestro país; ¿por qué no? Se puede partir del supuesto del trabajo por proyectos del plan de estudios 2022, el cual debe regir el trabajo cotidiano de todas las instituciones de educación básica.

A estas alturas (2026), con la instrumentación de plan de estudios y los materiales basados en proyectos educativos, es lógico y congruente que al alumno se evaluara con esa propuesta (trabajo por proyectos) y que coincidiera lo que el estudiante y sus docentes ejecutaban en sus diversos escenarios escolares; sin embargo, en los ciclos anteriores se aplicaron exámenes estandarizados estando vigente la NEM (Nueva Escuela Mexicana) y para obtener al educando que se consideraba “el mejor” en cada grupo, zona o sector se elegia al que contestaba con más aciertos un examen escrito.

Entonces… que hace el maestro, recurría a la práctica que llamaremos tradicional de seguir trabajando mediante proyectos, pero enfatizando algunos conocimientos principalmente de las materias de español y matemáticas. En ciclos anteriores esa misma práctica se llevó aplicando una prueba estandarizada a los demás grados de tercero a quinto en el estado de Durango para evaluar los aprendizajes fundamentales y con el resultado se ranquea a los niños por su desempeño a ese instrumento.

Ahí había algo que no cuadraba, porque la “libertad” de elegir y trabajar los contenidos y Procesos de Desarrollo de los Aprendizajes (PDA) según el contexto, hace que cada docente trabaje conforme a las “problemáticas” en cada centro escolar, pensando a la vez cómo insertar actividades para que pudiera desempeñarse bien ante un examen de opción múltiple con conocimientos que tal vez no podía encuadrar en una secuencia didáctica de un proyecto dependiendo de cada campo formativo.

¿Había esa crítica? Sí, que ocurría, el trabajar de una forma que se pedía… sí o sí… e implementar actividades para cuando llegaran estos exámenes es lo que el maestro hacía. Se decía que no alcanzaba para trabajar los PDA requeridos y que los alumnos estuvieran preparados y contestaran dichos instrumentos… ahora, ya se corrige esa plana y se lanzan los lineamientos para que se evalué la OCI con criterios establecidos, algo congruente que se lanza diez para la hora.

El 19 de marzo del presente año se publica la convocatoria a nivel nacional y en los estados se tiene que replicar, siendo el 24 de marzo cuando se da a conocer en el nuestro. ¿Está congruente con la NEM? Sí, si se quiere aceptar una justificación, es que el maestro ya estaba preparado para que el alumno respondiera a un examen estandarizado y velería un argumento del porqué no se visualizó desde el inicio del ciclo escolar, la verdad es que ni en el Estado se esperaba lo anterior, ­­-lo quiero creer-, y estaban ya organizados para un examen como en ciclos anteriores.

Sí o sí… se tiene que evaluar de esa manera para distinguir si se está trabajando por proyectos para cumplir con la naturaleza del plan con filosofía del humanismo mexicano que reza en su presentación, se le debe dar ese sentido y oportunidad para saber su bondad. En la realidad hay un trabajo que se denominará como híbrido, al menos donde puedo observar sin que ésta sea una conclusión.

No es propósito aquí el analizar las fases de la OCI, sus nuevas reglas para la selección de niñas y niños, la disposición para desempates; es al menos un sentir que se debe planear con más anticipación, en esta construcción si se quiere ver como un nuevo paradigma es válido ir corrigiendo para dar forma a este enfoque de nación e individuos que se quieren formar.