Sí o sí…
Que siempre no se
aplicará un examen estandarizado para la Olimpiada del Conocimiento Infantil (OCI)
a los alumnos de sexto grado de las escuelas de educación primaria en nuestro
país; ¿por qué no? Se puede partir del supuesto del trabajo por proyectos del
plan de estudios 2022, el cual debe regir el trabajo cotidiano de todas las
instituciones de educación básica.
A estas alturas
(2026), con la instrumentación de plan de estudios y los materiales basados en
proyectos educativos, es lógico y congruente que al alumno se evaluara con esa
propuesta (trabajo por proyectos) y que coincidiera lo que el estudiante y sus
docentes ejecutaban en sus diversos escenarios escolares; sin embargo, en los
ciclos anteriores se aplicaron exámenes estandarizados estando vigente la NEM
(Nueva Escuela Mexicana) y para obtener al educando que se consideraba “el
mejor” en cada grupo, zona o sector se elegia al que contestaba con más
aciertos un examen escrito.
Entonces… que hace el
maestro, recurría a la práctica que llamaremos tradicional de seguir trabajando
mediante proyectos, pero enfatizando algunos conocimientos principalmente de
las materias de español y matemáticas. En ciclos anteriores esa misma práctica
se llevó aplicando una prueba estandarizada a los demás grados de tercero a
quinto en el estado de Durango para evaluar los aprendizajes fundamentales y con
el resultado se ranquea a los niños por su desempeño a ese instrumento.
Ahí había algo que no
cuadraba, porque la “libertad” de elegir y trabajar los contenidos y Procesos
de Desarrollo de los Aprendizajes (PDA) según el contexto, hace que cada
docente trabaje conforme a las “problemáticas” en cada centro escolar, pensando
a la vez cómo insertar actividades para que pudiera desempeñarse bien ante un
examen de opción múltiple con conocimientos que tal vez no podía encuadrar en
una secuencia didáctica de un proyecto dependiendo de cada campo formativo.
¿Había esa crítica?
Sí, que ocurría, el trabajar de una forma que se pedía… sí o sí… e implementar
actividades para cuando llegaran estos exámenes es lo que el maestro hacía. Se
decía que no alcanzaba para trabajar los PDA requeridos y que los alumnos
estuvieran preparados y contestaran dichos instrumentos… ahora, ya se corrige
esa plana y se lanzan los lineamientos para que se evalué la OCI con criterios
establecidos, algo congruente que se lanza diez para la hora.
El 19 de marzo del
presente año se publica la convocatoria a nivel nacional y en los estados se
tiene que replicar, siendo el 24 de marzo cuando se da a conocer en el nuestro.
¿Está congruente con la NEM? Sí, si se quiere aceptar una justificación, es que
el maestro ya estaba preparado para que el alumno respondiera a un examen
estandarizado y velería un argumento del porqué no se visualizó desde el inicio
del ciclo escolar, la verdad es que ni en el Estado se esperaba lo anterior, -lo
quiero creer-, y estaban ya organizados para un examen como en ciclos
anteriores.
Sí o sí… se tiene que
evaluar de esa manera para distinguir si se está trabajando por proyectos para
cumplir con la naturaleza del plan con filosofía del humanismo mexicano que
reza en su presentación, se le debe dar ese sentido y oportunidad para saber su
bondad. En la realidad hay un trabajo que se denominará como híbrido, al menos
donde puedo observar sin que ésta sea una conclusión.
No es propósito aquí el
analizar las fases de la OCI, sus nuevas reglas para la selección de niñas y
niños, la disposición para desempates; es al menos un sentir que se debe
planear con más anticipación, en esta construcción si se quiere ver como un
nuevo paradigma es válido ir corrigiendo para dar forma a este enfoque de
nación e individuos que se quieren formar.
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